DIA VII (Jueves Santo)
Es Jueves Santo, una jornada de luz haciendo honor al dicho de Tres Jueves hay en el año que relucen más que el Sol. Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.
Es cuando veremos la Semana Santa más pura de Valladolid, el impulso de estas décadas. Al hilo de la luz de este día, ya de mañana , en el espléndido Palacio de Santa Cruz donde saldrá uno de los mejores Crucificados de España y una sublime talla de Gregorio Fernández: El Cristo de la Luz o La Perla de Fernández.
Conveniente es apostarse a las 12.00 horas frente a la puerta donde con un orden exquisito se iniciará la salida de la Hermandad Universitaria y al fondo contemplaremos la silueta del Santo Cristo. Con tres toques de campana y al son del Himno Nacional interpretado por las típicas dulzainas, los hermanos de carga, en una arriesgada maniobra lograrán salvar el dintel de la puerta con la Imagen mientras sonarán motetes magníficamente interpretados por el Coro Universitario. Ya el Cristo de la Luz estará en la calle y se dirigirá con paso cadencioso hasta la vecina Catedral en una procesión sublime y con un saber hacer por parte de la Hermandad que lo alumbra. La Luz es un pozo capaz de absorbernos en El, una talla serena que muestra dulcemente su patetismo , lástima que su contemplación se reduzca a los días de Pasión.
Al filo de la media tarde ya el Cristo recuperará la penumbra del Palacio de Santa Cruz y será hora de comer apresuradamente para cumplir con una tradición en la tarde de Jueves Santo, visitar los monumentos que las iglesias montan con holgura y esplendorosidad. No es conveniente alejarse del centro de la ciudad y seguir con meticulosidad para poder así presenciar las diez procesiones programadas.
Nuestro punto de partida será la Plaza de san Pablo donde hacia las 19.00 horas estará presente la Cruz de Guía de la Cofradía de la Preciosísima Sangre y detrás la Cofradía de la Piedad, con tres pasos, Cristo de la Preciosísima Sangre, Cristo de la Cruz a Maria y la Quinta Angustia. Usted oirá hablar de los Hospitales, del Clínico, de la Residencia, no es de extrañar porque esta procesión en Valladolid es conocida por "la de los hospitales" porque visitan estos para hacer un acto piadoso ante los enfermos que se agolpan en las ventanas para ver los pasos. No es difícil acompañar el cortejo hasta el cercano Hospital del Río Hortega ( La residencia ) y así poder entender el significado de esta procesión.
Nada más acabar este acto hay que acudir raudos hacia la Iglesia de las Angustias donde llegará la Cofradía de la Sagrada Cena con dos pasos, Jesús de la Esperanza y la Sagrada Cena. Ante el primero de ellos saldrá a recibirle la siempre Virgen de las Angustias a su puerta mientras se entona una solemne Salve interpretada por la Banda de Cornetas y Tambores de la Cena y acompañada por los cánticos esporádicos del pueblo fiel. Olvídense de un sitio preferencial debido a la multitud que se agolpa en este acto.
Ahora es momento de dirigirse hasta la Iglesia de San Quirce para ver salir a otro de los Cristos con mayor veneración del pueblo vallisoletano: El Santísimo Cristo del Perdón.
En la Plaza de la Trinidad, atestada de gente, encontraremos sitio para vislumbrar la salida de esta antigua Cofradía, la Sagrada Pasión de Cristo. Observen el gran cortejo de cofrades que forman parte de la procesión y la riqueza de enseres y el simbolismo para ellos .
A las 20.30 y a los sones de Marcha Real saldrá la Imagen de Ntro. Padre Jesús Flagelado a hombros y, mientras se palpa el nerviosismo en las gentes y el Flagelado se aleja lentamente, se dibujara en la cancela de la puerta el Stmo. Cristo del Perdón en sus nuevas y preciosas andas. Valladolid entonces tendrá a uno de sus hijos predilectos en la calle por primera vez, un Hijo doliente que busca su calvario. La Banda se incorpora pero nosotros no, debemos dejar pasar al Perdón por delante, porque no ver la espalda a este Cristo es no comprender la imaginería castellana, no comprender el patetismo de nuestra Semana Santa y no ver una de las espaldas más impresionantes del Barroco español.
Seguiremos a la Pasión por Expósitos, donde frente a la Iglesia de San Miguel emprenderemos camino hasta la Plaza Mayor.
Allí coincidiremos con la Procesión de Ntra. Sra de la Amargura donde las Cofradías de la Oración en el Huerto, La de N.P. Jesús Resucitado, Exaltación de la Santa Cruz, El Descendimiento, la Orden Franciscana Seglar- V.O.T y la Cofradía del Santo Cristo del Despojo realizarán un acto de homenaje a la Virgen de la Amargura, talla de influjo murciano que cierra este cortejo. Antes que ella veremos pasos como El Prendimiento, Lágrimas de San Pedro, Cristo de la Exaltación, Monte Calvario y la Santa Cruz. Observaremos estilos diferentes en sus hábitos, en sus imágenes, en sus formas... desde la sencillez y el orden franciscano hasta la peculiaridad de la Cofradía del Despojo, única sin capirote de Valladolid. Formas distintas de procesionar los pasos, el nuevo estilo de la Exaltación, la acompasada cadencia de la Cruz. ¿ La música ? También diferente, las bandas de cornetas y tambores, las bandas de tambores, las bandas de música y el bombardino y matraca... harán de esta una procesión singular en cuanto a la variedad de estilos.
Acercándonos a la Catedral coincidiremos con la llegada de la Pasión a ella y la espectacular subida de las dos Veneradas Imágenes a hombros hacia el interior del Templo Catedralicio. Caminaremos por las calles adyacentes hasta dar con la Iglesia de la Antigua y ver la recogida de las dos Cofradía que participaron en la primera de las procesiones vespertinas.
En la calle de San Martín se puede observar una gran cantidad de bares de tapeo que ofrecen una tradicional gastronomía y que seguro nos dejarán envolver del ambiente cofrade que por aquellos lugares se ha de respirar.
Tenemos tiempo de tomar un descanso y preparar la segunda parte de esta jornada, procesiones de un marcado carácter austero.
Serán las 23.00 horas cuando en sepulcral silencio los Hermanos Nazarenos lleven hasta la Catedral al Cristo de la Agonía, silencio roto por un cuarteto de música de capilla que, con acierto, incorporaron a su procesión. La Pza. de Fuente Dorada es el lugar apropiado para ver el paso de este Crucifijo y recalar en el ambiente más intimo de la Semana Santa.
Es merecedor el desplazarse unas calles mas hasta dar con la C/ Manteria donde por sus aledaños trascurre la Procesión de Cristo Despojado, aquel Cristo de influjo murciano que veremos horas más tarde en la Plaza Mayor, pero nótese el contraste de un paso a hombros, como ahora, y el estatismo a ruedas de la próxima jornada.
Siguiendo con el ambiente intimo nos vamos hasta la C/ Santo Domingo de Guzmán donde, con fortuna, lograremos ver al Yacente que porta la Cofradía de El Descendimiento, si no logramos encontrarlo en ese punto lo mejor es buscar su llegada a la Pza. de San Pablo. Admirable el respeto que impone este Cristo muerto y la solemnidad de sus andas. De San Pablo a la C/ Platerías, todo esto trascurriendo por la Calle de Angustias para observar el trasiego de los cofrades de las Angustias ante la inminente procesión de Regla.
Estamos en Platerías y veremos al principio de la calle apostada la Cruz de Guía de la decana de nuestras Hermandades y los magnos pasos que alumbran. Ante nosotros pasará el siglo de oro de la imaginería castellana y las devociones de miles de vallisoletanos. Todos los pasos ya les hemos presenciado en la calle menos el majestuoso y la ambiciosa composición de El Descendimiento o El Reventón que esa fama se ganó al aplastar a un cofrade contra los pilares de la puerta ya hace unos siglos.
Cerrando la procesión la Virgen de la Vera Cruz o el perfecto dolor sereno de Fernández. Al son de marchas de banda de música y bajo el canto de la Salve esta Madre Dolorosa se internará en su Templo con sus Cofrades y con la ilusión de muchos devotos de saber que no va a ser la última vez que la vean en sus calles.
Acerquémonos a la Pza. de Santa Ana y esperemos a la Cofradía del santo Entierro que regresan desde el barrio de Girón con el Cristo Yacente. Buena estética la de esta Cofradía con el hábito más rico y peculiar del resto de Cofradías. Sólo se oyen los tambores y el arrastrar de las colas de cofrades y, en medio, otro querido Yacente de un realismo sobrecogedor.
Acabamos la maratoniana jornada en la Iglesia de las Angustias donde estarán a punto de regresar sus cofrades con sus cuatro imágenes: Cristo en la Cruz (vulgo de los Carboneros), Cristo Yacente, La Sexta Angustia y la Virgen que, a estas alturas, es obvio que prescindamos de darles detalles de Ella. Recuperación ancestral de las procesiones de principios de siglo XVII en esta Procesión de Regla, la única en Valladolid con 4 pasos a hombros: sus cofrades, su patrimonio a hombros y su carácter austero. Un Cofrade va abriendo procesión con una campanilla y diversos elementos que recuerdan la labor asistencial de esta Cofradía nos anuncian el regreso a la Semana Santa de antaño. Otra buena cuadrilla de hermanos de carga lleva sobre sus hombros las Imágenes bajo los ritmos de marchas como La Saeta, Mater Mea o la marcha de Thalberg. Ya la Cofradía se internó en su templo, se apagaron los cirios y los ecos de esta pura jornada de castellanía. |