| Cartel Semana Santa Valladolid 2010 |
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DATOS TÉCNICOS DEL CARTEL 2010
La fotografía fue tomada el Domingo de Resurrección día 12 de abril de La calidad de la imagen fue RAW (12 bits), y el tamaño de la imagen: L (4288 x 2848) La cámara utilizada fue una Nikon D2X con un Objetivo SIGMA 70-200mm F/2,8D Utilicé una Longitud focal de 90mm con modo de enfoque AF-S, modo de zona de AF: Zona única, el diafragma F/2,8 y la velocidad de obturación 1/125s, en cuanto al modo de exposición utilicé la prioridad a la abertura, con una compensación de la exposición de -1,7EV, la medición fue matricial y utilicé una sensibilidad ISO de 800. Con todas estas medidas y estos parámetros aplicados hemos logrado un claroscuro, en la cual logramos resaltar la imagen del fondo oscuro Los ajustes de imagen fueron: balance de blancos: Automático, espacio de color: AdobeRGB, RR ISO alto: Encendido (Alta), RR Larga exposición: Apagado y el Modo de color: II (AdobeRGB), en cuento a NO UTILICE FLASH Una vez volcada en mi ordenador la trate con el Adobe Photoshop CS4, abrí la imagen con el camera raw v. 5.3 y realicé los siguientes ajustes: Temperatura de imagen: +3150 y matiz de la imagen: -6, el equilibrio de blancos lo deje como había tomado la imagen. Calibre el brillo a + 5 y el contraste a +25, aplique una máscara de enfoque con los siguientes parámetros: Cantidad +50, radio +3, umbral 0. Y para finalizar apliqué un filtro noiseware profesional para quitar el ruido y aplicar un poco más de enfoque a la imagen. Con todas estas medidas y estos parámetros aplicados hemos logrado un claroscuro, en la cual logramos resaltar la imagen del fondo oscuro, pero a su vez resaltamos ese fondo oscuro con las iluminaciones que salen de los ventanales, con lo que logramos una profundidad de campo apropiada para destacar y realzar en la parte delantera la imagen del Cristo. Pedro J. Muñoz Rojo
PRESENTACIÓN DEL CARTEL. Por José María Pérez Concellón. Excelentísimo Señor Alcalde, Señor Presidente de la Junta de Cofradías de Semana Santa, Autoridades, Directivos y hermanos de las Cofradías vallisoletanas, Señoras y Señores. Amigos. Buenas tardes. Me dirijo a ustedes desde una tribuna no habitual para mí en este acto, pero en la que sin embargo no me siento nada incómodo por dos razones. La primera, por el hecho de que treinta años de servicio en esta administración municipal, hace que estas cuatro paredes sean para mí de alguna manera, como mi segunda casa. Y en segundo lugar, porque se da la circunstancia de que mi intervención va dirigida a presentarles el cartel que anunciará a los cuatro vientos la celebración de la próxima semana santa, encargo que he venido realizando los últimos cuatro lustros, si bien no a través de la palabra, sino de la imagen. Se da además la circunstancia de que la autoría de la fotografía que sirve de soporte al cartel de este recién estrenado 2010, es de un querido amigo, de mi compañero de fatigas desde hace ya ocho años, en esos intensos días fotográficos que para nosotros supone la Semana de Pasión. Por supuesto, estoy hablando de Renovación anual de una tradición que viene a hablarnos inequívocamente de dolor, de violencia, de crueldad humana extrema y de muerte, pero que también y fundamentalmente lo hace de alegría, de esperanza y en definitiva de redención a través del mensaje de la Resurrección, algo que somos muy dados a olvidar y a ningunear en la tradición latina, donde a la hora de desarrollar la celebración semanasantera, nos inclinamos más a poner el acento en el hecho de la pasión y muerte, que en la connotación redentora de la Pascua, a pesar del claro mensaje de alegría y esperanza que ésta última nos transmite. En la vida cotidiana, cuando en muchas ocasiones las situaciones nos llevan a estados insostenibles de dolor, de incomprensión o de injusticia, se hace impensable no tener como referencia un mensaje esperanzador, por pequeño que este pueda ser o parecer. Sería inimaginable poder soportar y sobreponerse a catástrofes como la recientemente sufrida por el pueblo haitiano, donde ante la tragedia, se ha puesto una vez más de manifiesto que el corazón humano no tiene tan sólo espacio para que en él crezcan la maldad, las envidias y los instintos más ruines, sino para que también germine la empatía, la compasión y la solidaridad con los más desfavorecidos, aunque para llegar a ello, haya que sufrir en muchas ocasiones, una catarsis como la que supuso la pasión y muerte de Cristo, previa a su Resurrección. Catarsis que es rememorada y celebrada cada año, cada Semana Santa, en muchas poblaciones españolas, a la que no es ajena nuestra capital, y que ha hecho de la celebración de esta tradición uno de sus símbolos de identidad más allá de sus fronteras. Mañana se clausura la exposición que desde el pasado 21 de octubre se ha venido desarrollando en En España, sin embargo, partimos cultural y artísticamente de las pautas marcadas en los siglos XVI y XVII en cuanto a la recreación en el hecho pasional, ya que toda la creación artística religiosa de la época, pretende tener una finalidad catequética, a la vez que atemorizante diría yo, mucho más acentuada aún en la imaginería procesional, cuya pretensión era llevar al pueblo llano el mensaje religioso a través de la imagen. Comento esto por el hecho de darse la circunstancia de que en 2010, la Hermandad que asume la responsabilidad de anunciarnos la próxima llegada de La imagen del cartel que tenemos ante nuestros ojos, y que tan magistralmente ha plasmado su autor, nos habla de una iconografía no muy frecuentada por nuestros artistas. La iconografía de la resurrección, tanto pictórica como escultóricamente, si bien ya con la existencia de representaciones fechadas en el siglo XI, no toma mucho cuerpo hasta el siglo XIV con excelentes representaciones pictóricas a cargo de Giotto, seguidas por las de Fra Angélico, Piero Della Francesca, Durero, Tintoretto, El Greco, así como Veronés, ya en el siglo XVII, siendo las representaciones escultóricas también muy escasas hasta los siglos XII y XIII. La fotografía del cartel nos muestra un marcado claroscuro, muy al estilo de uno de los creadores de las obras sobre las que precisamente se asienta la imaginería manierista de Gregorio Fernández y sus coetáneos. Naturalmente me estoy refiriendo a Michelangelo Merisi da Caravaggio. Es una instantánea que nos habla de uno de esos incontables momentos íntimos que nos brinda la celebración de Es un cartel diferente, Una proclama que viene a quebrar toda la tradición existente en la cartelería de El pasado año, el pregonero de Efectivamente muchos podrían pensar que la resurrección de la carne no va más allá de ser una de las historias más disparatadas que el hombre haya podido concebir jamás, pero indudablemente, también es una de las más hermosas, sobre todo para una sociedad, la nuestra, que cada vez se encuentra más necesitada de tantas y tantas resurrecciones, de tantas y tantas redenciones, de tantas esperanzas y de tanta confianza en la existencia de un futuro más prometedor. Gracias, Pedro, gracias amigo, porque a través de este cartel nos permites contemplar desde una tribuna privilegiada, la esencia de toda una celebración, de todo un ritual, cuyo punto álgido es el colofón de la Resurrección; colocándonos así en situación de poder reflexionar con ella, asimilando la grandeza de su mensaje. El mensaje victorioso de Cristo, el mensaje de la victoria de la luz y de la verdad sobre la oscuridad, sobre las desgracias, sobre la pobreza, y sobre las injusticias. En definitiva el mensaje del triunfo de la vida sobre la muerte. Que el cartel anunciador de Muchas gracias.
Este es el segundo cartel "genérico" que edita la junta de cofradías para llevar a ferias y eventos, por eso no figura el año, la foto es de Chema Concellón. |

