- La Cofradía de la Orden Franciscana Seglar (VOT) La Santa Cruz Desnuda prepara un cortejo histórico que discurrirá el próximo 19 de septiembre desde el Monasterio de Santa Isabel de Hungría.
- Un total de once imágenes distribuidas en ocho pasos —portados a hombros por la Comisaría de San Diego— recorrerán el centro urbano de la ciudad.
La ciudad del Pisuerga volverá a teñirse con la sobriedad del hábito pardo y el cíngulo de los tres nudos. El próximo 19 de septiembre, a partir de las 19:00 horas, la familia franciscana de Valladolid celebrará una procesión extraordinaria con motivo del 800.º aniversario del Tránsito de San Francisco de Asís. El acto se erige como uno de los momentos cumbres del Año Jubilar Franciscano concedido a la orden y busca dar testimonio público de fe al tiempo que reivindica la profunda impronta histórica y devocional del Poverello en la capital vallisoletana.
Tras meses de intenso trabajo organizativo, la Cofradía de la Orden Franciscana Seglar (VOT) La Santa Cruz Desnuda pondrá en la calle un nutrido cortejo penitencial. La comitiva partirá del Convento de Santa Isabel de Hungría y discurrirá por un itinerario inédito —diferente al de su habitual procesión de 'Humildad y Penitencia' de la tarde del Jueves Santo— ideado para favorecer el encuentro fraternal con distintas cofradías de la ciudad y comunidades religiosas locales.
Uno de los hitos más esperados de la jornada será el paso del cortejo por la Plaza Mayor, enclave donde se evocará la memoria del desaparecido e imponente Convento de San Francisco, cuyos muros dominaron durante siglos el epicentro de la vida vallisoletana.
Once imágenes y ocho pasos a hombros
El planteamiento procesional destaca por su valor iconográfico e histórico. En total, serán once las imágenes que salgan a la calle repartidas en ocho pasos, todas ellas portadas en andas y parihuelas por los miembros de la Comisaría de San Diego, órgano encargado tradicionalmente de portar los pasos de la cofradía.
- San Diego de Alcalá: Abrirá el cortejo procesional en unas sencillas andas. La imagen rinde homenaje al patrono de la Comisaría de cargadores y evoca la antigua capilla que la Venerable Orden Tercera tuvo en la actual calle San Diego, a espaldas del Palacio Real.
- Santos Mártires de Japón: Conjunto que reunirá a tres de los 26 religiosos ajusticiados en Nagasaki en 1597. Desfilarán las efigies del santo vallisoletano San Francisco de San Miguel (natural de La Parrilla), San Martín de la Ascensión (guipuzcoano y patrón de la provincia de Arantzazu) y San Pedro Bautista (nacido en San Esteban del Valle, Ávila).
- San Pedro Regalado: El patrón de Valladolid y de su diócesis —titular también del gremio taurino— procesionará en una talla del siglo XVIII perteneciente al patrimonio de la capilla de la VOT.
- San Antonio de Padua: Presencia de una de las devociones más populares del santoral franciscano. La talla, procedente de la Parroquia de La Inmaculada y salida de los talleres de Olot, rinde culto al titular del templo del barrio de Paseo Zorrilla.
- Santa Isabel de Hungría y San Luis Rey de Francia: Los patronos de la Orden Franciscana Seglar figurarán juntos ataviados con el hábito terciario. Se trata de dos obras barrocas de la escuela castellana (s. XVIII) cedidas para la ocasión por la VOT de Palencia.
- Santa Clara de Asís: La fundadora de las Clarisas (Segunda Orden) procesionará en una imagen de vestir, anónima del siglo XVIII, portando en sus manos la caracterísitica custodia.
- San Francisco de Asís: El punto central del itinerario lo marcará una de las joyas más valiosas del Monasterio de Santa Isabel de Hungría. Saliendo de forma excepcional de la capilla de clausura donde recibe culto, la portentosa efigie con la firma del maestro Juan de Juni mostrará al Santo de Asís contemplando los estigmas y la regla de la orden, en una sobrecogedora actitud de meditación pasionaria.
- La Inmaculada Concepción: La Patrona de la Orden Franciscana cerrará solemnemente la procesión. Representada según la iconografía de la mujer del Apocalipsis —con corona de doce estrellas y la serpiente a sus pies—, la talla procede también de los talleres de Olot.
Con este cortejo, la familia franciscana vallisoletana pretende no solo conmemorar los ocho siglos del tránsito de su fundador, sino reanudar los lazos históricos de una ciudad cuyo patrimonio e identidad no se entienden sin la presencia del paño pardo.
